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Crochet para Principiantes: Cómo Empezar Después de los 60

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5 min de lectura
crochet manualidades hobby

El crochet tiene algo especial. Es una actividad que combina creatividad, relajación y la satisfacción de crear algo hermoso con tus propias manos. Y aunque pueda parecer complicado al principio, la verdad es que cualquier persona puede aprender, sin importar la edad. De hecho, después de los 60, muchas personas descubren en el crochet un hobby que les cambia la vida.

Tejer a crochet no requiere fuerza física, no necesitas equipos costosos y puedes hacerlo prácticamente en cualquier lugar: en tu sillón favorito, en el parque, en la sala de espera del médico o mientras miras televisión. Además, está comprobado que tejer ayuda a reducir el estrés, mejora la concentración y mantiene activas las habilidades motoras finas.

Si nunca has tomado un gancho de crochet o si lo intentaste hace años y lo dejaste, esta guía es para ti. Vamos paso a paso.

Lo que necesitas para empezar

La buena noticia es que necesitas muy poco para comenzar:

Gancho de crochet: Para principiantes, un gancho de tamaño 5 mm o 5.5 mm es ideal. Es lo suficientemente grande para ver bien los puntos y cómodo de manejar. Los ganchos ergonómicos con mango de goma son excelentes si tienes artritis o sensibilidad en las manos.

Estambre o hilo: Empieza con un estambre de grosor medio (también llamado “worsted weight” o número 4). Elige un color claro como beige, celeste o rosa pastel. Los colores claros te permiten ver mejor los puntos mientras aprendes. Evita los colores oscuros al principio porque hacen difícil distinguir dónde va cada punto.

Tijeras: Unas tijeras pequeñas para cortar el hilo.

Aguja lanera: Una aguja grande con ojo ancho para esconder las hebras sueltas al terminar un proyecto.

Eso es todo. Con menos de lo que cuesta una salida al cine, tienes todo lo necesario para empezar.

Cómo sostener el gancho y el hilo

Hay dos formas principales de sostener el gancho:

Como lápiz: Sostén el gancho como si fuera un lápiz, con el pulgar y el índice en la parte plana del gancho. Esta es la forma más común en Latinoamérica.

Como cuchillo: Sostén el gancho como si fuera un cuchillo, con la mano por encima. Algunas personas encuentran esta posición más cómoda para sesiones largas.

No hay forma correcta o incorrecta. Prueba ambas y quédate con la que te resulte más natural y cómoda.

Para el hilo, pásalo por tu mano no dominante de la siguiente manera: el hilo viene de la bola, pasa por encima de tu dedo meñique, por debajo del anular y el medio, y por encima del índice. Tu índice controla la tensión del hilo. Al principio sentirás las manos torpes, pero con la práctica se vuelve automático.

El nudo corredizo: tu primer paso

Todo proyecto de crochet comienza con un nudo corredizo. Es más fácil de lo que suena:

  1. Haz un bucle con el hilo, dejando una cola de unos 15 centímetros.
  2. Mete el gancho por el bucle y engancha el hilo que viene de la bola.
  3. Jala el hilo a través del bucle.
  4. Ajusta tirando suavemente de ambos extremos del hilo.

Ya tienes tu primer punto en el gancho. Desde aquí, todo es posible.

La cadena: la base de todo

La cadena (abreviada como “cad”) es la fundación sobre la que se construyen la mayoría de los proyectos. Es una serie de eslabones que forman una tira.

  1. Con el nudo corredizo en el gancho, pasa el hilo por encima del gancho (esto se llama “lazada”).
  2. Jala el hilo a través del bucle que ya está en el gancho.
  3. Ya hiciste un punto de cadena. Repite para hacer más.

Practica haciendo cadenas largas. No te preocupes por la tensión al principio, solo busca que el movimiento sea fluido. Haz cadenas de 20, 30, 50 puntos. Deshaz y vuelve a empezar. Esta es tu práctica de calentamiento.

El punto bajo: tu primer punto real

El punto bajo (abreviado “pb”) es el punto más básico y versátil del crochet. Una vez que lo domines, puedes hacer innumerables proyectos.

  1. Haz una cadena de 15 puntos para practicar.
  2. Inserta el gancho en la segunda cadena desde el gancho (no en la que está justo al lado del gancho, sino en la siguiente).
  3. Haz una lazada (pasa el hilo sobre el gancho).
  4. Jala el hilo a través de la cadena. Ahora tienes dos bucles en el gancho.
  5. Haz otra lazada y jala el hilo a través de los dos bucles.
  6. Listo, ese es un punto bajo. Repite en cada cadena hasta el final de la fila.

Para la siguiente fila, haz una cadena (se llama “cadena de subida”), gira tu trabajo y haz puntos bajos en cada punto de la fila anterior. Cuando digo “gira tu trabajo”, simplemente dale la vuelta como si fuera la página de un libro.

El punto alto: para avanzar más rápido

El punto alto (abreviado “pa”) es más grande que el punto bajo y permite avanzar más rápido en los proyectos. La diferencia es que empiezas con una lazada antes de insertar el gancho.

  1. Haz una lazada sobre el gancho.
  2. Inserta el gancho en el punto correspondiente.
  3. Haz otra lazada y jala a través del punto. Tienes tres bucles en el gancho.
  4. Lazada y jala a través de los primeros dos bucles. Quedan dos.
  5. Lazada y jala a través de los dos últimos bucles.

Para filas de punto alto, la cadena de subida es de tres cadenas en lugar de una.

Tu primer proyecto: un paño de cocina

Nada mejor que un proyecto simple y útil para poner en práctica lo aprendido. Un paño de cocina cuadrado es perfecto.

Materiales: Estambre de algodón (es mejor para cocina porque absorbe bien), gancho de 5 mm.

Instrucciones:

  1. Haz una cadena de 30 puntos.
  2. Punto bajo en la segunda cadena desde el gancho y en cada cadena hasta el final. Debes tener 29 puntos.
  3. Cadena 1, gira. Punto bajo en cada punto hasta el final de la fila.
  4. Repite la fila 3 hasta que tu paño sea cuadrado (aproximadamente 29-30 filas).
  5. Corta el hilo dejando una cola de 15 cm. Jala la cola a través del último bucle y aprieta. Esconde la hebra con la aguja lanera.

Cuando termines este paño, habrás practicado lo suficiente para sentirte cómodo con los movimientos básicos. Y tendrás algo útil para tu cocina.

Segundo proyecto: una bufanda sencilla

Una vez que domines el paño, intenta una bufanda. Es el mismo concepto pero más largo y con un punto diferente.

Materiales: Estambre suave de grosor medio en tu color favorito, gancho de 6 mm.

Instrucciones:

  1. Haz una cadena de 25 puntos.
  2. Punto alto en la cuarta cadena desde el gancho y en cada cadena hasta el final.
  3. Cadena 3, gira. Punto alto en cada punto hasta el final.
  4. Repite hasta que la bufanda tenga el largo que desees (generalmente entre 140 y 160 cm).

Con el punto alto, la bufanda avanza más rápido y tiene una textura suave y abierta, perfecta para las mañanas frescas.

Consejos para tejedores principiantes

Cuenta tus puntos. Al principio, cuenta los puntos al final de cada fila. Si empezaste con 29, debes tener 29 al final. Es normal perder o ganar puntos sin darte cuenta, y contar te ayuda a detectar errores pronto.

No te frustres con los errores. Todos los tejedores cometen errores, incluso los expertos. Si notas un error, puedes deshacerlo sacando el gancho y jalando el hilo. Con la práctica, los errores serán cada vez menos frecuentes.

Teje con buena luz. Una lámpara dirigida hacia tu trabajo hace una gran diferencia, especialmente con hilos oscuros.

Descansa las manos. Cada 20-30 minutos, estira los dedos y las muñecas. Haz movimientos circulares con las muñecas y abre y cierra las manos. Esto previene la fatiga y la tensión.

Únete a un grupo. Busca grupos de tejido en tu comunidad, en centros de adultos mayores o en redes sociales. Tejer en compañía es más divertido, y las tejedoras experimentadas son generalmente muy generosas compartiendo sus conocimientos.

Lo que viene después

Una vez que domines los puntos básicos, el mundo del crochet se abre enormemente. Puedes aprender puntos decorativos, hacer amigurumis (muñecos tejidos), cobijas con cuadros de la abuela (granny squares), fundas para cojines, bolsas de mercado y mucho más.

Hay miles de tutoriales gratuitos en internet y en plataformas de video. También hay libros con patrones hermosos para todos los niveles. Pero todo empieza aquí: con un gancho, un hilo y la disposición de aprender.

El crochet es paciencia convertida en arte. Cada punto es un pequeño acto de creación. Y al terminar un proyecto, esa sensación de logro no tiene precio. Así que toma tu gancho, elige tu color favorito y comienza. Hilo a hilo, punto a punto, estás creando algo hermoso.

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